Hay una frase que resume medio problema de la continuidad: un plan de recuperación que nunca se probó no es un plan, es una hipótesis. Se ve bien en el PDF, tiene sus RTO y sus procedimientos, y nadie sabe si funciona porque nadie lo ha corrido nunca. El día del desastre no es el momento de estrenarlo. Ensayarlo sí tiene método, y va por niveles.
Los cuatro niveles de prueba
Van de menor a mayor realismo —y de menor a mayor costo y riesgo. La idea es subir de nivel conforme el plan madura, no saltar directo al más agresivo:
- 1. Repaso / checklist (walkthrough): alguien revisa el documento contra la realidad. ¿Los contactos siguen vigentes? ¿El inventario coincide? ¿Las versiones son las actuales? Barato, aburrido y sorprendentemente útil: aquí caen los errores por desactualización.
- 2. Tabletop (de escritorio): el equipo se sienta y habla el desastre. Alguien narra un escenario ("son las 2am, el datacenter está inundado") y cada quien explica qué haría, paso a paso. No se toca ningún sistema. Descubre huecos de decisión: quién declara el desastre, quién autoriza, a quién se llama. Es la prueba con mejor relación valor/riesgo.
- 3. Simulación / prueba en paralelo: se recupera de verdad, pero en un entorno aislado que no toca producción. Se levantan los sistemas en el sitio de recuperación y se verifica que arranquen y respondan. Aquí es donde se descubre si los respaldos de verdad restauran.
- 4. Interrupción real (full failover): se corta el sitio primario a propósito y se opera desde el DR site. Es la prueba definitiva y la de mayor riesgo; se hace cuando el plan ya maduró en los niveles anteriores y en ventanas controladas.
Lo que siempre aparece cuando pruebas
Las pruebas no fallan por lo exótico, fallan por lo básico y repetido:
- Los procedimientos no funcionan como estaban escritos: pasos que asumen conocimiento que quien está de guardia no tiene, o que quedaron obsoletos tras un cambio de infraestructura.
- Los respaldos no restauran: el backup corría "bien" durante meses y la restauración nunca se probó. Está corrupto, incompleto o tarda muchísimo más que el RTO.
- Nadie sabe quién declara el desastre: la decisión de "activar el plan" no tiene dueño, y el equipo pierde una hora preciosa esperando permiso.
- El plan está donde no se alcanza: guardado en el mismo sistema que se cayó.
Cada cuánto, y qué hacer con lo que encuentras
No hay un número mágico, pero sí un piso razonable: un tabletop al menos una vez al año y tras cada cambio importante de infraestructura, y una prueba de recuperación real con la frecuencia que tu RTO justifique —quien vende continuidad de minutos prueba mucho más seguido que quien tolera días. Y lo más importante: cada prueba produce lecciones aprendidas que se escriben y se corrigen en el plan. Una prueba que encuentra fallas y no actualiza el documento desperdició el ejercicio; el objetivo no es aprobar, es encontrar los huecos mientras cuestan poco.
La pregunta que conviene hacerse
No es "¿tenemos un DRP?" —esa se responde con un archivo. Es: ¿cuándo fue la última vez que alguien lo corrió de verdad, y qué cambió en el plan después? Si la respuesta es "nunca" o "no me acuerdo", entonces no tienes un plan probado, tienes una hipótesis bien redactada. Diseñar el DRP para que se pueda probar, correr los simulacros y convertir cada hallazgo en una corrección es parte de mantener un plan vivo —el único que sirve el día que arde.
Preguntas frecuentes
help ¿Cuáles son los niveles de prueba de un DRP?
Van de menor a mayor realismo: el repaso o checklist (revisar el documento contra la realidad), el tabletop o prueba de escritorio (el equipo habla el escenario sin tocar sistemas), la simulación en paralelo (recuperar de verdad en un entorno aislado que no afecta producción) y la interrupción real o full failover (cortar el sitio primario y operar desde el DR site).
help ¿Qué es un ejercicio tabletop?
Es una prueba de escritorio donde el equipo se sienta y recorre verbalmente un escenario de desastre: alguien narra la situación y cada persona explica qué haría paso a paso, sin tocar ningún sistema. Es barato y de bajo riesgo, y descubre sobre todo huecos de decisión: quién declara el desastre, quién autoriza y a quién se llama.
help ¿Cada cuánto se debe probar un DRP?
Como piso razonable, un tabletop al menos una vez al año y tras cada cambio importante de infraestructura, más una prueba de recuperación real con la frecuencia que justifique tu RTO: quien necesita recuperar en minutos prueba mucho más seguido que quien tolera días. Lo esencial es que cada prueba produzca lecciones aprendidas que se corrijan en el plan.
help ¿Qué fallas aparecen normalmente al probar un DRP?
Las más comunes son básicas y repetidas: procedimientos que no funcionan como estaban escritos o quedaron obsoletos, respaldos que no restauran porque nunca se probó la restauración, falta de claridad sobre quién declara el desastre, y el propio plan guardado en el sistema que se cayó y que por tanto nadie puede alcanzar.
Rubén Espinoza es fundador y Director Técnico de IT Experts de México. Trabaja en la industria de TI desde 1998: diseña y opera soluciones de infraestructura, ciberseguridad, continuidad, automatización y tecnología OT para entornos empresariales e industriales. Escribe desde proyectos reales y sistemas en producción.
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