Imagina el peor escenario y hazlo aterrizar: el sitio donde vive tu producción —el rack, el cuarto de servidores, el datacenter— deja de existir por unas horas o unos días. Un incendio, una inundación, un corte eléctrico prolongado, un ransomware que cifró hasta el hipervisor. Ya sabes cuánto puedes perder y cuánto puedes esperar, ya tienes un DRP que dice qué recuperar. Falta la pregunta más física de todas: ¿a dónde?
Ese "a dónde" tiene nombre: el DR site (sitio de recuperación o sitio alterno). Es el lugar —físico o en la nube— desde el que tu operación vuelve a levantarse cuando el primario no puede. Y no es una sola cosa: viene en tres temperaturas.
Hot, warm y cold: la temperatura es dinero
La metáfora del calor describe qué tan "listo para arrancar" está el sitio alterno. Cuanto más caliente, más rápido recuperas; y cuanto más rápido recuperas, más pagas por tenerlo esperando.
- Hot site: una réplica encendida y sincronizada de tu producción. Los datos se replican de forma continua y la infraestructura está lista o casi lista para tomar la carga. RTO de minutos a un par de horas. Es lo más caro: pagas por un segundo entorno que la mayor parte del tiempo no hace nada más que esperar.
- Warm site: el punto medio pragmático. El hardware o las máquinas virtuales existen y los respaldos llegan con cierta frecuencia, pero hay que terminar de configurar, restaurar datos recientes y arrancar servicios. RTO de horas. Cuesta bastante menos que un hot site y cubre a la mayoría de las empresas medianas.
- Cold site: espacio, energía y conectividad, pero poco o nada montado. El día del desastre hay que llevar (o aprovisionar) hardware, restaurar todo desde cero y configurar. RTO de días. Es lo más barato de mantener y lo más lento de activar.
| Sitio | RTO típico | Costo de tener | Para quién |
|---|---|---|---|
| Hot | Minutos – 2 h | Alto | Operación que no tolera caídas (pagos, salud, e-commerce) |
| Warm | Horas | Medio | La mayoría de las empresas medianas |
| Cold | Días | Bajo | Sistemas secundarios o presupuestos acotados que aceptan RTO largo |
La otra pregunta: ¿qué tan lejos?
Un sitio alterno solo sirve si el mismo desastre no puede tumbar ambos. Poner el DR site en el edificio de al lado —o peor, en el mismo cuarto— es teatro: la misma inundación, el mismo apagón regional, el mismo incendio se los lleva juntos. Por eso importa la separación geográfica: lo bastante lejos para que un evento local no alcance a los dos, pero considerando que la distancia añade latencia de red, y la latencia limita qué tan agresivo puede ser tu RPO con replicación síncrona. En la nube esta decisión se vuelve elegir entre zonas y regiones, que es exactamente el mismo dilema con otro nombre.
Propio, en colocation o en la nube
Hay tres formas de tener un DR site, y hoy el orden de preferencia se invirtió respecto a hace diez años:
- Segundo datacenter propio: control total, costo fijo alto. Tiene sentido si ya operas dos sitios por otras razones.
- Colocation: rentas espacio en un datacenter de terceros. Evitas construir, pagas por lo que ocupas.
- DR site en la nube: aquí está el cambio de fondo. Un sitio alterno en la nube que solo se enciende (y se paga) cuando lo necesitas es, en esencia, lo que vende el DRaaS. Te da un warm o hot site sin el costo de mantener hierro ocioso: replicas de forma continua y el cómputo de recuperación se factura al activarse.
Cómo se elige
No se elige por gusto ni por lo que hace el vecino: se elige desde el RTO. Si tu operación no aguanta más de una hora caída, el cold site está descartado por definición aunque sea barato. Si tolera un día, pagar un hot site es quemar dinero. La regla es incómoda pero clara: el RTO fija el piso de temperatura, y el presupuesto negocia dentro de ese piso, no por debajo. Y el número del RTO no sale de la intuición —sale de un análisis de impacto que dice qué recuperar primero y cuánto cuesta cada hora de espera.
La pregunta que conviene hacerse
No es "¿tenemos respaldos?" —esa ya la contestamos hace rato. Es: si mañana el sitio primario no existe, ¿a dónde levantamos la operación, en cuánto tiempo, y ese lugar está lo bastante lejos para sobrevivir al mismo golpe? Si la respuesta es un silencio, no tienes un DR site: tienes una esperanza. Diseñar ese "a dónde" —dimensionarlo al RTO real y, cuando conviene, montarlo como DRaaS en lugar de hierro ocioso— es parte de lo que hacemos.